El Samán Unista

El Samán Unista

viernes, 29 de septiembre de 2017

Tercer Lugar. Seudónimo: AVE1111

3er LUGAR

Seudónimo: Ave1111.
Autor: Avelina Serra
Egresado - CL Metropolitano

LA UNA: LA CASA DEL SAMÁN QUE DA SOMBRA DE CONOCIMIENTO. 

Bajo la sombras del samán, vi nacer mis esperanzas. 
Bajo su abrigo, surgió esa simbiosis del amor a la distancia.
Sentada bajo su sombra saboree el dulce néctar de la sapiencia y el amor a la autoenseñanza. 

Solo tú; mí añorada casa de la superación, recordé lo hermoso que fue treparme en tus ramas, recorrer tu tronco de principio a fin y sentir la emoción que produce el noble conocimiento que solo tu transmites. 

Saber que me embriagaste y me iluminaste con tu luz.

Que me enseñaste la poda de la persistencia y me diste las herramientas de llegar con éxito a la copita de lo más alto de tus ramas, me hace sentir con orgullo que soy una estudiante de tu excelente cosecha y que además, me diste la paciencia para saborear tus frutos. 

Estos sentimientos producen en mis entrañas el éxtasis de la galanura y el orgullo de ser uno de tus frutos de calidad superior académicamente. 

Su sentido de enseñanza me hace recordar que solo de tus raíces, nacen formas extrañas en tus frutos egresados y que tu aroma se impregna en la psiquis del viajero cautivo que busca cobijo y protección académica bajo tus sombras.

Esa forma extraña se basa en la enseñanza académica a distancia que solo transmite tus nobles raíces, del dulce sabor que destila tus enseñanzas embriaga hasta morir al más cautivo de tus retoños y hace que de los conocimientos adquiridos de tus hojas verdes se absorban ese conocimiento de la forma correcta para moldear con rectitud a un estudiante Unista, conservando el brillo de ser un autodidacta gracias a ti. 

Sentirse parte de sus frutos es creer en la firme proeza de inculcarle a sus retoños, la espinita del éxito, es ser parte de esos hijos tuyos polinizados que llevaran la brillante luz a los demás. 

Bajo las sombras de tus frondosas ramas, experimente el dulce cosquilleo y el galanteo por tus ofertas académicas. 

Nada fácil ser parte de tu cosecha; pero nada imposible de vencer con riego constante la maleza que representa los obstáculos que impiden muchas veces la forma discreta de querer dejarse vencer por tu difícil forma de enseñanza. 

No obstante, ver tus frutos madurar y engalanar los huertos donde habita la perseverancia y la automotivación; nos da la sensación que eres un árbol de esperanza, de discernimiento y sabiduría.

¡Eres única en la forma de enseñar! 
¡Eres única en cultivar la semilla del saber! 
¡Eres única, pionera de sembrar y cosechar frutos de autoconocimiento,
de autodeterminación y superación! 

Como no amarte, si en los años que te trepe, fuiste quien me lleno de luz y discernimiento. 

Como no amarte, si contigo despeje mis alas y aprendí a volar hacia la cumbre de la autosuficiencia, a ser autodidacta y vivir la independencia académica. 
Eres mi bastión y mi plaza fuerte en mi hoja curricular.
Eres mi sabiduría en mi carta de presentación. 
Eres mi casa del culto a la inteligencia y solo contigo aprendí el valor de tener ese espíritu investigativo.

Hoy quiero rendirte homenaje y sentir que llevo en mis venas las llamas de ese conocimiento que solo se adquiere en tus salones a distancia, esa distancia que se acorta con la clara convicción de ser parte de tus raíces. 

Recorrerte a la distancia, en cada rama de tus centros locales y reposar dichosa bajo las sombras del samán que te adorna, es el triunfo del éxito, de la realización personal y profesional

-¿Sabes por qué tienes esas cualidades? 

-Porque; solo tú, tienes el antídoto de oportunidad que cura la ignorancia y la desidia intelectual. Tienes el despertar de la conciencia hacia la educación, las ciencias e investigación. Solo tú, eres digna de amarte; ya que representa para muchos: sacrificios, tiempo y perseverancia. 
Con tus hojas verdes y largas en tu forma de enseñar aprendí en las oscuras noches de soledad y sacrificio la importancia del autoconocimiento, de estudiar viendo solo el horizonte que marca el ritmo de la exigencia que impera en ti a través de la luz. 

Ver los títulos de las materias en tus diminutas ramas era como observar e indagar en detalle el tronco fuerte que nos toca superar en cada semestre con silencio y tempestad. 

Deleitarme del aroma de tus hojas era el impulso hacia la meta. Y cuando el olor amargo de la derrota se quería apoderar del intelecto y mostraba los errores de los cálculos realizados en cada peldaño que pisaba, la intriga trataba de imponerse, mostrando que de tu tierra agria y correcta, imperaba la inclemente desolación, que hacías tropezar a muchos con tus raíces y no los dejabas avanzar hacia los peldaño que los llevarían a la cima de la meta que se postraba en tu copito. Solo tú, me enseñaste a caminar por las raíces fuertes del conocimiento y mirar hacia las estrellas y no decaer en la profunda aridez de tus raíces amargas cuando exigías excelencia.

Estos agravios que me demostrabas, me hacían querer arrancarte tus raíces amargas no comprendidas. Pero solo la luz brillante en tus hojas abiertas y a la distancia; era la fortaleza que irradiaba el espíritu que te caracterizaba y mis ánimos de seguir adelante en esos días de oscura soledad intelectual, quedaban resguardados bajo tus sombras del saber y del autoconocimiento. 

Ser digna de ti y obtener de tus profundas raíces la fuerza que hoy llevo en mis viajes hacia la luz de la profesionalización es un reto superado, alcanzado con disciplina y empeño. En fin, me permite; además, llevarte con orgullo y demostrar con gallardía al mundo académico, que soy un fruto excelente de tu árbol de sabiduría, una digna representante egresada del samán que da sombra de conocimiento.

Por eso siempre serás mi alma mater, mi casa del samán de la luz, del saber y del conocimiento adquirido con tesón y sacrificio.

 AVEL1111

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