El Samán Unista

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viernes, 29 de septiembre de 2017

Participante. Seudónimo: Mirla

Seudónimo: Mirla
Autor: Mirla Troccoli
Estudiante- CL Metropolitano



CARTA A LA UNA EN SU 40 ANIVERSARIO 

Seudónimo: Mirla Caracas, 
27-09-2017

 Excelentísima e ilustrísima: UNA 

Sea propia la ocasión para hacer un justo reconocimiento a la meritoria de su excelente labor desempeñada, evocan el recuerdo de los fundadores que con clara visión del significado de una institución de educación superior, iniciaron las labores que desde entonces hasta hoy han sido tan valiosas para la juventud venezolana. 

Cuarenta años de vida para nuestra alma mater han sido transcendentales, especialmente cuando se trata de una universidad pionera de estudios superiores a distancia, nuestro país se ha beneficiado de sus valiosos servicios, permitiéndoles con ello crecer y progresar intelectual y profesionalmente.

Estos cuarenta años sin lugar a dudas han sido el parámetro para establecer y ratificar el gran esfuerzo de quienes fundaron la universidad y de quienes han contribuido a engrandecerla, caminando aceleradamente al ritmo de las necesidades tecnológicas de la vida moderna y proyectándose positivamente hacia el futuro. Les auguro el mayor de los éxitos en esta digna celebración y aspiro que continúen su loable labor de educar y que sigan ofreciendo sus programas académicos de gran calidad y excelencia. 

Aprovecho la ocasión para renovar mi más alta consideración y estima y les expreso con mucha satisfacción mis sentimientos y agradecimiento por haber formado en esta prestigiosa casa de estudios mis aspiraciones profesionales. 

Considero propicia la oportunidad para comentarles sobre mi experiencia personal en un seminario de educación superior a distancia, que versaba sobre el tema sociedad, conocimiento y educación, donde estaban presentes muchas personalidades del mundo académico, recuerdo claramente que el rector fundador Miguel Casas Armengol fue quien abrió la sección haciendo un elegante y oportuno discurso alusivo al tema. 

El rector empezó diciendo muy sentidas frases a todos los presentes y añadió algunas palabras acerca del porvenir de la institución. Recuerdo que conversaba con mucha serenidad sobre el sentido restringido de los cupos universitarios, aludía especialmente en estas materias. El rector manifestaba que la U N A era llamada para remediar estos males. El hizo alusión de las crecientes dificultades que atravesaron los jóvenes de la década de los 70. Es claro que tales catedráticos por su necesidad económica no podían asistir a clases regulares, en su mayoría tenían que estudiar en horarios nocturnos u optar por realizar cursos por correspondencia. El manifestaba que muchos de sus contemporáneos tuvieron que perfeccionar sus estudios profesionales en Europa o Estados Unidos. Continuo su discurso diciendo que la universidad es la única posibilidad de abrir espacios, es el único camino para seguir en la búsqueda permanente del conocimiento con el fundamental objetivo de mejorar la sociedad y de mejorar la condición humana. El acto fue una ceremonia solemne con una concurrencia multitudinaria, contó con la presencia de autoridades del mundo académico nacional e internacional. El auditorio le escuchaba con espacial atención y manifestaba su entusiasmo con una gran ovación. Luego de una pequeña pausa el continúa su discurso con mucha inspiración, __ el dijo, “en Iberoamérica al igual que en las regiones del mundo, enfrenta el reto transformar sus sociedades tradicionales en nuevas sociedades de información y de conocimiento para aprovechar a así las enormes potencialidades de las nuevas tecnologías y promover mejores niveles de vida en la población. Todo apunta hacia la importancia fundamental del conocimiento, de su producción, aplicación y utilización en los distintos cupos del saber. En consecuencia el instrumento principal para los complejos procesos de transformación y modernización de estas sociedades es la educación. Dentro de ella la universidad ocupa un lugar muy especial. No se trata de educación y universidad en formas usuales y tradicionales, sino de formas nuevas y diferentes, impulsando tales cambios mediante los procesos y teorías de innovación. Para muchos universitarios latinoamericanos, hablar de la universidad electrónica, resulta una excentricidad futurista, sobre la cual quizás tendremos que empezar a pensar una vez bien avanzado el siglo XXI. Sin embargo, nos encontramos en una época de fuerte transición, donde grandes e imprevistos cambios están sucediendo en todo el mundo.” Concluyó su alocución expresando con mucha elocuencia estas palabras, “un eje fundamental para asimilar y dirigir acertadamente tales cambios es la educación, con el pleno sentido de esta palabra, es decir, un proceso de aprendizaje capaz de formar mentes creativas y responsables, apropiadas para comprender y dirigir la adaptación de sus sociedades a las nuevas demandas, al mismo que combinar estos cambios con la preservación de ciertos valores culturales de su propio entorno”. 

Les expreso mis más sinceras congratulaciones a todos sus directivos, su personal docente y estudiantil en este nuevo aniversario. Les deseo que sigan cosechando grandes logros para fortalecer el sistema educativo nacional. Soy de las que piensan que para triunfar en la vida es necesario convertir los deseos en propósitos, tener metas claras y tratar a los obstáculos como oportunidades. Saludos con la más alta consideración y respeto. 

 Mirla

ParticipanteSeudónimo: MECA

Seudónimo: MECA
Autor: Mercedes Cavaliere
Estudiante - CL Metropolitano



A ti UNA, amada mía de verdad 

En estos 40 años te quiero dedicar esta carta que ya va a comenzar, solo una sonrisa me puede sacar tan expendida universidad. Tu sin pedir nada das el regalo más maravilloso que se puede otorgar, una educación de calidad. Estudio sin cesar para honrar tremenda universidad y cuando llego a presentar que orgullo ser UNISTA me da. 

No ha sido fácil el camino pero lo pudimos superar, te has convertido en una esplendida universidad. Tu nombre por siempre intachable perdurará y todavía recuerdo cuando te conocí de verdad. Era solo una muchacha en busca de una universidad, ¡como miles en realidad!, y me abriste las puertas con gran afinidad. El desafío era grande, el miedo me embargaba, pero poco a poco descubrí la maravilla de esta universidad. Miles de generaciones han pasado por aquí,y seguirán pasando, aceptas a todos aun cuando pocos terminan. 

Te deseo en estos 40 años miles de bendiciones, que tu sabiduría y excelencia perdure en el tiempo como el Saman que con su sombra nos abriga y Bolívar nos da su calor, como lo dices en tu ilustre himno. No son tus carreras, no es tu himno, ni mucho menos tu sistema es todo lo que posees que nos hace un UNISTA de verdad. 

Me quedo sin palabras y la emoción me embarga, ¿cómo te quedaste en mi corazón sin yo saberlo? Entraste como el agua cuando choca con la rosa y moja sus pétalos lentamente para quedarse por siempre y hacerla perdurar. Como el sol cuando toca mi piel estando en tus aposentos y ahí permanece bronceando mi piel. Como el olor de la primavera cuando un nuevo comienzo se acerca.

 Gracias UNA por creer en Venezuela y seguir creyendo y creciendo por nosotros. 

MECA

Participante. Seudónimo: Diamantino

Seudónimo: Diamantino
Autor: Dayana Rada
Personal Administrativo- Nivel Central



Caracas, 27 de septiembre de 2017 

Querida amiga, Te escribo esta carta porque estás en tu cumpleaños número 40 cantidad importante para cualquier mujer y es que así te veo como una mujer luchadora, fuerte, constante, decidida, proactiva. 

De esos años sólo he tenido el privilegio de compartir contigo seis, no conozco sino por referencia de tus primeros años. Naciste el 07 de septiembre de 1.977, imagino la incertidumbre, el temor y las expectativas por comenzar en un mundo universitario donde ya existían otras Universidades, que se dedicaban a formar una cantidad importante de personas en el quehacer académico. Personas que dentro de las instalaciones se educan para ser los profesionales que impulsen el país hacia un futuro mejor. 

Comenzaste con paso firme, basada en un sistema innovador para el momento de tu creación, con unos pilares fuertes como lo fueron los materiales instruccionales, textos realizados por profesionales respetados, de trayectoria impecable en cada una de sus áreas de conocimientos, con un personal ganado a trabajar en pro de una Casa de Estudios que atendía a una población que requería, necesitaba una Institución como la Universidad Nacional Abierta, dispuesta a guiarlos en la obtención de conocimientos y un título para desarrollarse aún mejor en el ámbito laboral. Como tu nombre bien lo indica abierta a la enseñanza, donde no es necesaria la presencia del estudiante en aulas para su aprendizaje, en donde la voluntad, la disposición y la dedicación individual toman mayor importancia debido a la distancia entre el profesor y el estudiante no por comodidad del docente sino para el beneficio del estudiante, al no verse obligado a la asistencia diaria para recibir un conocimiento que se encuentra enmarcado dentro de materiales destinados a tal fin. Tu éxito es reconocido y cuantificable gracias a los egresados. 

El ser, en buena parte autodidacta, forma un profesional con un perfil diferente al resto de las Universidades, la UNA es especial no sólo para quien te escribe esta carta, sino para todos los que laboramos en ti, para los hombres y mujeres que nos esforzamos porque sigas adelante con el propósito por el cual fuiste creada, aunque en los actuales momentos todo se hace cuesta arriba. 

Yo soy un poco mayor que tú, no mucho, somos contemporáneas, eso me da pie para decir que entiendo lo que significa llegar a los tan temidos 40 años en la vida de una mujer. 

Te puedo comentar con toda confianza que como todo en la vida, lo que decidas hacer en esta nueva década, será importante para los estudiantes, para el personal docente, personal administrativo, de servicios y todos los que de una u otra forma tienen relación contigo. 

La crisis existencial que debes tener en los actuales momentos dista mucho de la alegría de tus inicios, en donde todos apostaban a tu éxito, en donde había una bonanza económica, un personal alegre, joven y experimentado dispuesto a impulsar tu crecimiento, comprometido con todo lo que envolvía esta innovadora modalidad de estudio. 

Hoy en día todos los que habitamos este hermoso país, nos encontramos sumidos en problemas que nos agobian, atormentan, se hace difícil enfrentarlos, los pasillos que en otrora eran transitados en condiciones idóneas no solo por el estado físico de las instalaciones, de los equipos, herramientas y materiales de los que se disponían sin escatimar en su uso, sino por el sentimiento de personas dispuestas a transcurrir los 25 años de servicios necesarios para disfrutar de la tan merecida jubilación. En la actualidad se ve, se siente un desaliento, una desesperanza en la que se piensa que no vale la pena continuar en unas condiciones que no son las mejores para los que laboramos en tus oficinas a nivel nacional, en todas y cada una de tus sedes, 22 centros locales y 64 unidades de apoyo. Muchos se han jubilado, algunos han renunciado, otros nos han dejado a nivel físico. 

Cuando tuve el privilegio de entrar a formar parte del personal que labora en la UNA escuché una frase que me llamó poderosamente la atención “La gran familia UNA” y con ayuda del tiempo que ubica a todos y todo en el justo lugar que corresponde, entendí el porqué de la frase y no es mentira no solo porque exista consanguinidad entre algunos miembros del personal, sino también por los compañeros que se casan y forman familias cuando cupido hace de las suyas entre los pasillos y las oficinas, tú como buena mujer apoyas el amor, el sentimiento que une a los seres humanos que conforman la nómina. 

Niños que juegan alrededor del Samán, como hablar de ti sin nombrar tu símbolo, sin hacer referencia a ese árbol tan querido por todos, tan admirado, cada vez que alguien entra en las instalaciones del Nivel Central. 

Se pondrán celosos los que no hacen vida laboral cerca de este imponente árbol, qué les puedo decir: es la sede principal, no por eso la UNA como Institución desestima a sus demás sedes, esto es una cuestión más inherente al ser humano, al que le encanta presumir de alguna cosa y en este caso presumimos del Samán los que apreciamos verlo día a día. 

Hasta me atrevo a imaginar, que cuando sale la luna o hay un cielo estrellado, ese pícaro Samán te dedica poemas o canciones, con el fondo musical proveniente de la melodía dulce y suave que susurran sus hojas cuando la brisa nocturna armoniza al amor. No me sorprendería que en las noches de calma conversen sobre lo acontecido durante el día, que en las noches de tormenta te sientas segura de contar con las raíces fuertes de ese majestuoso árbol y te abraces a él buscando refugio.

Quiero decirte con los pies puestos en la actualidad y de frente al porvenir, que esperaré los respectivos 25 años para jubilarme, no de mí amiga, sino del horario, del trabajo diario, del ir y venir a tus instalaciones, porque de la Universidad Nacional Abierta no me separaré nunca, no se puede separar lo que se lleva en la mente, en el alma, en el corazón. 

Espero que no hagas como yo, que no celebré mis 40 años, me deprimí, soy humana, la inmortalidad la tengo negada, tú mi querida amiga no tienes ese problema eres una Institución, la celebración debe ser por todo lo alto, la fiesta debe ser alegre, movida pero no a distancia, mucho menos virtual, debe estar llena de música, baile, risas, de todo lo bueno que tú tienes y que proyectas. Tenemos un compromiso contigo. 

Feliz 40 Aniversario Universidad Nacional Abierta. 

 Diamantino

Participante. Seudónimo: Adlime

Seudónimo: Adlime
Autor: Emilda Ceballos
Personal académico - CL Apure



Querida Universidad Nacional Abierta 

Hace cuarenta años supe de tu nacimiento cuando yo recién llegaba a San Fernando de Apure a iniciarme como docente, pasaron los años…. y un día compartí en tus espacios con personas que requerían ser observados mientras desarrollaban exámenes. Nuevamente pasaron los años…. y otro buen día, supe que podía optar para formar parte de los tuyos; para fortuna mía, así fue, y de eso ya hace 23 años. 

Hoy te escribo esta carta para felicitarte por tus XL años de vida y expresarte mi agradecimiento por tu existencia y lo feliz que soy por ser parte tuya. Me agrada decirte que naciste anticipada a los tiempos para dar alegría a adultos que habían silenciado el logro de una meta profesional y que al saber de tu existencia, sintieron que la vida les había sonreído y que alcanzarían su sueño anhelado; pues si hay algo que pesa en el alma, es haber intentado alcanzar estudios universitarios y no poderlo hacer porque por distintas circunstancias no se pueda dejar el terruño. Tu diste alegría a muchos… 

A modo de grandioso sol que nace para todos, así naciste tú. Por ello, muchas gracias por la sensibilidad de nacer para todos, sin exclusión de ningún tipo, y hoy tienes la dicha que en cada rincón de Venezuela se enarbole la bandera de tus dichosos XL años. 

Agradezco que en tus espacios, a modo de horizonte que une el cielo y el mar, se hayan tejido profundas y bellas amistades y esos lazos son el mejor patrimonio de quienes estando jubilados, se nutren de esos vínculos que un día engendraron estando contigo y de los que estamos presentes, nos deleitamos día a día con la dicha de ser amigos. 

Agradezco que desde tu nacimiento y en toda tu etapa de crecimiento hayas sabido honrar la calidad, compromiso y responsabilidad en todos tus actos y eso lo has sembrado en cada espacio donde vives y es motivo de orgullo personal e institucional. 

Mi gratitud porque has hecho que tu práctica haya estado marcada por el orden y la austeridad. Nunca y menos ahora, ha habido derroche ni de tiempo ni de recursos, y eso es inestimable porque gracias a ello hemos podido estar en pie en momentos difíciles. 

Gracias mi querida UNA por la seguridad que le otorgas a los profesionales que formas y ello es producto de un buen hilado en cuyo entramado el pensamiento y la acción se han dado la mano y el conocimiento se ha privilegiado. 

Te admiro y te cuido 
Adlime

Participante. Seudónimo:Mariacatiro

Seudónimo: Mariacatiro
Autor: Ana López
Personal académico - CL Barinas



Barinas, agosto 2017 

A mi entrañable amiga. 
Querida Universidad Nacional Abierta; en tu cumpleaños número cuarenta, deseo regalarte muchas cosas materiales, por las abundantes bendiciones que he recibido desde que te conocí; sin embargo, creo que te agradara más, este devenir histórico que realice de nuestra hermosa amistad; durante el cual aprendí a quererte, respetarte y valorarte como parte indisoluble de mi transitar académico, personal y espiritual por este espacio fisicotemporal denominado vida. 

Amiga hace más de dos década que escuche de ti, cuando aún era una estudiante de pregrado; algunos compañeros me invitaron a ingresar a tu alma mater para cursar estudios afines a la carrera que desarrollaba para ese tiempo en otra institución; preguntándome y preguntándoles-de forma inmediata- la manera de hacer eso- nuestro tiempo estaba bastante comprometido entre las clases diarias y las asignaciones extra aula.-,explicándome ellos, que no habían clases presenciales, que era una modalidad de estudio a distancia , donde se exigía la presencia física solo en las pruebas o evaluaciones realizadas los días viernes y sábados, existiendo servicios de orientación y asesoría docente, si los requería. En ese momento no te di importancia, pasando por alto la información. 

Sin embargo compañera, estábamos destinadas a conocernos; ya ejerciendo mi carrera profesional en un pueblo remoto de la región llanera- de la cual soy oriunda-, volví a saber de ti; recibiendo nuevamente una invitación para estudiar en tus espacios ; por parte de un compañero de trabajo, quien fungía de coordinador de una de tus Oficinas de Apoyo; accediendo a la misma sin mayor entusiasmo; por lo que dure poco-tenía otros proyectos-; conociendo en ese momento algunos aspectos de ti, que considere extraordinarios y sin dudarlo los divulgue públicamente; entre ellos, la calidad de tus textos y la gran oportunidad de profesionalización que ofrecías en una época y lugar donde era casi inaccesible la educación universitaria; por lo que estaba sorprendida por la poca valoración o conocimiento de tu existencia por la mayoría de sus habitantes. 

Apreciada UNA-como todos te llamamos-, nos volvimos a encontrar cuando una amiga en común me insistió en que realizara gestiones para laborar en tu casa, en la Oficina de Apoyo de ese pueblo llanero-cosa que logre- ; iniciando como asesora contratada a medio tiempo hace más de una década. En ese momento, todo para mí fue nuevo y gratificante, cuando me ofreciste unos talleres (cursos de iniciación) para que me adaptara y conociera tu forma de trabajar; llevándome de nuevo a los libros para continuar con esa formación integral necesaria en un profesional que deseaba laborar contigo; sobre todo en el área tecnológica, de la cual estaba apartada. 

Transcurrieron tres años, cuando me informaste que debía concursar para lograr mi estabilidad laboral y quedarme por mucho tiempo a tu lado, y así lo hice; a pesar que la experiencia del concurso fue agridulce; ¡gracias a Dios! , continúe siendo parte de tu equipo; comprometiéndome contigo a seguir creciendo profesional y personalmente, en pro de mejorar mi praxis académica y así, continuar contribuyendo al logro de “masificar el acceso a una educación permanente de calidad y comprometida con el desarrollo del país”; misión de tu existencia. 

Amiga, sinceramente eres excepcional; porque desde que iniciamos esta hermosa amistad, no me has dejado sola; ya que luego de haber ganado concurso, continuaste preparándome a través de unos cursos de formación necesarios para mejorar mi labor académica- adentrándome en las aguas profundas del paradigma andragogico, base fundamental de mi función como asesora-; además has valorado y reconocido mi trabajo cada cinco años, sorprendiéndome con actos significativos que evidencian que soy importante para ti y me deseas lo mejor.

¡Hermana! han pasado algunos años y continuamos trabajando juntas, ambas estamos en una etapa de madurez y reconocemos nuestras fortalezas y debilidades, pero tenemos la certeza que juntas superaremos estas últimas, por la relación simbiótica de aprendizaje que tenemos, donde tus hijos-estudiantes-, han tenido y tienen un rol preponderante en ese proceso. Asimismo, he tratado de cumplir la promesa que te hice- continuar preparándome académicamente-, y como ofreces todas esas oportunidades, estoy realizando un postgrado en tu modalidad de estudio-abierta y a distancia-, a través del Departamento de Investigación y Postgrado (DIP), donde existen otras ofertas para todo el que desee continuar con su formación. 

Además, continuo capacitándome, a través de los cursos -tan pertinentes-, que ofertas a través del programa Supervisión Académica Regional (SEAR); de igual manera, agradezco tu comprensión por permitir que iniciara hace poco un doctorado fuera de tu casa de estudios, entendiendo que mi crecimiento profesional redundara en tu transcendencia como lo que eres ,“Una alternativa diferente en educación superior”; para todos aquellos que no tienen el tiempo disponible para estudiar en la modalidad presencial. 

Actualmente te acompaño en un Centro Local, donde me traslade por conveniencia familiar, y continuo agradeciéndote, por ayudarme a mejorar mi quehacer académico e investigativo; no pasando por alto, la oportunidad que me has brindado de conocer y compartir durante todos estos años, experiencias gratas con otras amistades tuyas y ahora mías; conformando junto a ellas ese gran conglomerado denominado “familia unista”; gente afable, respetuosa, responsable , de gran calidad humana, que han demostrado lealtad y compromiso hacia ti, cumpliendo dignamente sus labores correspondientes dentro de tu casa, coadyuvando en el logro a nivel nacional e internacional de reconocimientos y distinciones a tu desempeño; entre ellos, el premio Galardón a la Excelencia Educativa 2010; otorgado por la Organización Internacional para la Integración y Calidad Educativa (OIICE). 

¡Felicitaciones UNA!…Dios te continúe bendiciendo; por representar en un momento sociohistórico complejo, una de esas luces que sigue alumbrando el porvenir de muchos venezolanos. Has dejado huellas imborrables a través del tiempo en cada rincón de este `país; reflejadas en la actuación crítica, innovadora y trasformadora de tus egresados en sus espacios de acción profesional y personal; lo que me llena de orgullo, sintiéndome participe de tus logros.

Me despido, pidiéndote que no desmayes, estoy a tu lado, ¡no te abandonare!; tu no lo hiciste conmigo, por el contrario, desde que te conocí me has tendido tu mano; seguiremos compartiendo éxitos y superando adversidades hasta que Dios lo permita; porque nuestra amistad está por encima del valor monetario devengado por mi labor; está enmarcada en la palabra divina del libro de Proverbios 17:17, que dice: “En todo tiempo ama el amigo y es como un hermano en tiempo de angustia”; además, debemos dar ejemplo; ya que nuestro país reclama de amistades como la nuestra, donde la convivencia está orientada al trabajo conjunto, basada en el juego ganar-ganar y en la consecución y formación de competencias hologogicas en cada una de nosotras, en pro del beneficio de una sociedad , que aun, tiene fe y esperanza en sus instituciones educativas. 

Con gran afecto y admiración; tú amiga, hermana y compañera; 
Mariacatiro.

Participante. Seudónimo: Unista Confesa

Seudónimo: Unista Confesa
Autor: Carla Trillos
Personal académico - CL Aragua



A mi Universidad Nacional Abierta 
Querida Universidad Nacional Abierta estás de cumpleaños, ya son 40 desde que llegaste a la realidad educativa venezolana como una alternativa, una oportunidad, innovación, como parte de esa expansión y diversificación de la educación superior que caracterizaron los años del advenimiento de la democracia a nuestro amado país. 

 Esos años en los que el Estado venezolano invertía en Educación como ningún otro país en el mundo, en donde se llenó al país de universidades con educación de calidad y accesible para todos los que deseaban estudiar, superarse y veían en la prosecución de su estudios un mecanismo de movilidad social para la superación personal y el mejoramiento de su calidad de vida. 

Surgiste como una opción a nivel nacional a diferencia de todas las otras instituciones de educación superior del país, para los que decidían estudiar “un poco más tarde”, para los que no podían cambiar su lugar de residencia y vivían en el interior del país, para quienes deseaban añadir una segunda carrera a su perfil profesional, pero también como una opción viable y posible para los luchadores que por razones personales, familiares y económicas no pueden seguir estudios en el formato convencional de asistir a clases con un profesor, en un aula con muchos compañeros de clase. 

Esas personas que conscientes de las limitaciones de tiempo que les ha impuesto su dinámica personal de vida, o el haber tenido que ingresar antes al mundo laboral, hacen un esfuerzo adicional y se forman a sí mismos de la mano de sus asesores académicos y con material instruccional especialmente diseñado para el autoaprendizaje, en tus espacios mi querida alma mater. 

Tus estudiantes somos una clase especial de personas motivadas al logro, porque gestionar tu propio aprendizaje y más aún a nivel universitario precisa de un espíritu firme, creativo, de mucha disciplina y automotivación para no desfallecer ante las dificultades inevitables de la vida cotidiana y proseguir a pesar de los obstáculos hasta alcanzar la meta y obtener un grado universitario. 

¿Cuántas vidas han cambiado para bien dentro de tus espacios? No lo sé, sólo puedo imaginarlo ¿Cientos, miles, quizás más? Desde que en abril del año 1985 se graduara la primera de tus promociones en la ciudad de la Asunción en el Estado Nueva Esparta. 

En septiembre de 1977, cuando fuiste creada como parte de la ampliación de la oferta educativa venezolana y luego en 1978, cuando inicia el funcionamiento de las diferentes unidades de apoyo y 21 de tus centros locales distribuidos a lo largo y ancho de la geografía nacional, yo era una niña pequeña, ajena a todo ese quehacer, casi que tenemos historias paralelas, te conocí en tus veinte y yo también estaba en los míos. 

Mi historia en tus espacios ya tiene dieciocho años (y los que faltan si Dios quiere), todavía recuerdo el día en que fui a aquella casita en la Urbanización Andrés Bello en la ciudad de Maracay, a preguntar por los requisitos para iniciar mis estudios que comenzaron con el curso introductorio. 

Esa herramienta con la que aprendemos a escoger nuestro espacio para estudiar, identificar las condiciones más favorables para el auto aprendizaje, a establecer un horario y frecuencia de las sesiones de estudio, crear hábitos y a sacar provecho de las técnicas de lectura.

Con el tiempo te mudaste a la nueva sede ubicada en la Calle Soublette, en el centro de la ciudad, el contraste fue del cielo a la tierra, teníamos, una biblioteca, una dotación de mobiliario cómodo, lindo y ¡Nuevo! 

De tus espacios guardo hermosos recuerdos y anécdotas de vida, de mis años de estudiante son algunas de mis mejores amigas, estudiantes UNA como yo; esas hermanas de la vida, que te nutren en los momentos difíciles, te apoyan, hacen más llevadero el camino y están a tu lado al llegar a la meta. 

No olvido todas las veces que fui a presentar pruebas con alguno de mis hijos en el regazo porque eran muy pequeños y no tenía quien pudiera cuidarlos. Pero la maternidad no fue un impedimento para culminar mis estudios porque podía cuidar de mis pequeños mientras estudiaba en casa, algo que no habría podido lograr en una universidad tradicional.

El menor de mis hijos hasta dio sus primeros pasos por tus pasillos y su nacimiento fue cubierto por la Fundación para el Servicio de Asistencia Médica Hospitalaria para los Estudiantes de Educación Superior Pública (FAMES), parte de los beneficios con los que contamos tus estudiantes.

Más tarde cuando me incorporé al mundo laboral, mi trabajo en una empresa del sector construcción me permitió no sólo poner en práctica lo que aprendía ya en los últimos semestres de mi carrera, sino vencer las limitaciones de tiempo y cumplir además a cabalidad con los roles de madre, ama de casa, y estudiante universitaria. 

He tenido la fortuna de conocer personas extraordinarias de gran calidad humana, profesores que no nos regalaban nota, nos enseñaban cómo ganarla, no nos decían las respuestas nos alentaban a hallarlas, no nos dejaban desfallecer y que constituían ejemplos de dignidad, categoría y estatura personal. 

Con el paso de los años has dado acogida a personas con necesidades educativas especiales, otro ámbito en el que la oferta académica tradicional puede limitar las oportunidades de estudio para quienes debido a sus circunstancias personales y de otra manera no tendrían acceso ni oportunidades de formarse en educación superior. 

Tuve el privilegio de graduarme con una persona con limitaciones de movilidad y con un compañero ciego que nos inspiraba con su sola presencia a dar lo mejor de nosotros y vencer las inevitables dificultades que enfrenta todo estudiante. Pero también he visto a estudiantes sordos y otros con distintas patologías y condiciones que tienen la oportunidad de crecer y superarse de acuerdo a su voluntad y empeño. 

Hoy siento el orgullo de formar parte de tu personal académico, me siento agradecida de poder compartir con el personal que ahora como compañeros de trabajo, me han recibido como parte de esta gran familia UNA y en este contexto, deseo colocar mi granito de arena para hacerte cada vez mejor, ser parte de ese equipo que te ayude a recuperar el brillo de tus tiempos de excelencia en los que lograste reconocimiento internacional como en los años 2009 y 2010 por ejemplo, en que fuiste reconocida con el “Premio a la Excelencia Educativa” y “Galardón a la Excelencia Educativa” otorgados por la Organización de las Américas para la Excelencia Educativa (ODAEE) y la Organización Internacional para la Inclusión y Calidad Educativa (OIICE), respectivamente.

Considero que la modalidad de educación a distancia hoy más que nunca constituye una opción que debe abrirse al desarrollo y todas las posibilidades que hoy ofrecen las tecnologías de información y comunicación y deseo formar parte de esto. 

Ésta modalidad de estudios superiores, siendo como lo es económica, accesible y por su carácter y alcance masivo y flexible a la realidad personal del estudiante se perfila cada vez más como la educación del futuro. 

En la actualidad es posible encontrar en línea toda clase de cursos, debemos apropiarnos de estos recursos, adaptar las herramientas que se ajusten a las necesidades instruccionales de tus estudiantes y llevarte a una nueva dimensión para modernizarte y hacerte cada vez más eficiente.

¿Cuántas posibilidades de innovar en cuanto a estrategias y diseño instruccional? Tantas como deseemos, el reto para tus próximos 40 años debe ser el ampliar tu oferta académica, el hacerte más visible y competitiva, mantener la actualidad de los materiales instruccionales, hay tanto más que podríamos hacer por ti. 

Convencida de que la educación es el mecanismo por excelencia para conducir al progreso a las personas, las comunidades y el país; para cambiar nuestra realidad, lograr un mejor porvenir y enamorada de la modalidad a distancia por todo el potencial que ofrece, es que apuesto al trabajo docente, como la manera de devolverte un poquito de todo lo que me has dado.

¿Qué resta amada institución, mi segunda casa? Agradecerte por todas las oportunidades que has aportado a mi vida, desearte una larga y fructífera trayectoria y que cumplas muchos años más 

¡UNAbrazo!

Unista Confesa

Participante. Seudónimo: Barbol

Seudónimo: Barbol
Autor: 
Personal académico - CL Mérida



Mérida, 27 de septiembre de 2017

Estimada Universidad Nacional Abierta: 

Reciba desde la tierra del majestuoso Pico Bolívar, mis felicitaciones en tu 40 aniversario, junto a estas líneas que develan mi regalo para ti. 

Como sabes, soy reincidente. Estuve por tus espacios hace mucho tiempo, por los años 90, en tu juventud. Por razones que recordarás, partí en una aventura al poco tiempo de conocerte. Aventura en la que tuve aprendizajes, con retos que me permitieron aprender, crecer, aplicar conocimientos y aportar valor. 

Un día la aventura terminó. Sin previo aviso. Un punto de inflexión que entendí mucho después. Estuve errante, impulsando emprendimientos, unos resultaron y otros no. Por cuestiones del azar, una década después me vi corriendo para alcanzarte nuevamente. Y sin más, se dieron las circunstancias… que me permitieron estar de nuevo en tus espacios. 

¡Fue emocionante regresar! 

Pero al pasar unos pocos años, intenté partir de nuevo. Las dudas, las limitaciones, las fricciones, me impulsaban a tomar otro rumbo. Pero ¡qué va!, esta vez no hubo forma. Entonces entendí que algo me ataba, me atraía, me enamoraba. 

Fue cuando pregunté: ¿qué hay en ti que me ata con tanta fuerza? ¡Tantos retos y aventuras allá afuera… y yo acá! Entonces tomé una difícil decisión: dividí mi tiempo. Una parte para ti, otra para la aventura emprendedora de allá, que como tú, me atraía, me apasionaba. 

Con el transcurrir del tiempo, encontré razones que alinearon la razón con el corazón. Me tropecé con tu partida de nacimiento: el Proyecto UNA. La declaración que dio inicio a tu existencia aquél gran día, martes 27 de septiembre de 1977. 

Al hojear las primeras páginas no me quedó más que exclamar: - ¡esto es extraordinario! Recordé los pilares que te sustentan: democracia, masificación, desarrollo autónomo, innovación educativa, complementariedad… todos en consonancia con los objetivos de una Educación Superior en pro del desarrollo de la nación venezolana.

Desde ese momento decidí hacer algo por ti… cerrar la brecha entre tus objetivos declarados y los objetivos reales que hoy persigues, tal vez sin darte cuenta. Porque debo decirte, con responsabilidad, que son distintos. Allá por los años 80, pude conocer las primeras pinceladas de la sistemología interpretativa. Por eso siempre busco –sin proponérmelo- develar la brecha entre los fines formales, que en tu caso están declarados en la partida de nacimiento; y los objetivos reales, que dan cuenta del comportamiento efectivo que hoy tienes. Comportamiento influenciado por fuerzas externas y grupos de poder; que a mi entender, te distraen, te dispersan, te limitan para alcanzar tus nobles objetivos fundacionales. 

Así que desde mi espacio y tiempo, hago ese algo por ti… a través de cada estudiante bajo mi tutoría que pasa por tu seno. En silencio, con la mirada escéptica de los que observan y con la esperanza de servir de ejemplo, aporto granitos de arena que te devuelvan tu razón de ser. Porque, además, creo en la memoria colectiva por resonancia mórfica que pregona Rupert Sheldrake. Lo que pensamos y hacemos reiteradamente, termina siendo parte del todo. 

La evidencia, como sabes, son esos jóvenes que al partir, dan testimonio de tu calidad, de los valores forjados al transitar por tus programas, y que recompensan el esfuerzo de los que en ti creemos. Por allá, en el llano venezolano, un exitoso emprendedor exclamó: ¡la UNA prepara excelentes profesionales..!, un tiempo después de aceptar mi propuesta de incorporar a uno de nuestros egresados, en su emprendimiento. Me sentí muy bien por ti. 

Sé que podría ser mejor, ¡sin duda! No me reproches por no darte más. Sabes que debo atender los compromisos más allá de tus fronteras. Pero no dudes por un instante de mi fidelidad. 

Cuando estoy en esos otros espacios, que me permiten crear desde la práctica, siempre pienso en cómo aprovechar ese conocimiento adquirido para que nuestros estudiantes –tuyos y míos- sean mejores cada vez. Es un reto que, además, me distrae de tanta carencia que vivimos en las circunstancias actuales. 

Y es así como he llegado a entender algo esencial: tanto acá como allá hay aventura, conocimientos por descubrir, oportunidad de emprendimiento, de innovación. Que el mundo académico y la práctica profesional se complementan, que el uno crece con el otro. Lo que me recuerda el extraño bucle representado en la obra “Manos dibujando” de Escher. Y de allí mi otro compromiso contigo, acercar esos mundos para hacer crecer a nuestros estudiantes tanto como sea posible, a pesar de las resistencias y dificultades que nos limitan la acción. 

¡No te quito más tiempo! Quiero despedirme dándote las gracias por tanto. Pues como sabes, he aprendido, he madurado y aunque no soy un académico como lo entiende el mundo, he conocido a través de ti. 

Y es por eso que hago ese algo por ti –mi regalo– para compensarte, para que conozcas y te alimentes a través de mis experiencias y las de nuestros apreciados estudiantes. 

¡Feliz cumpleaños querida UNA! 

Bárbol

Participante. Seudónimo: Tu Eterno Enamorado

Seudónimo: Tu eterno enamorado
Autor: Angel Saade
Estudiante - CL Metropolitano



Caracas, 30 de julio de 2017 
Universidad Nacional Abierta Caracas.- 

Mi querida UNA: He estado pensando en escribirte desde hace días, cuando descubrí que tenía la posibilidad de manifestarte mi amor de manera pública, sin ocultamientos ni tapujos… abiertamente.

Y es que, sin duda, ése es el sentimiento y la relación que me une a ti: El amor. Desde la primera vez que te conocí, ¿recuerdas?, hace ya más de 30 años… Yo estaba recién salido del tecnológico y me acerqué a ti con el sueño de conseguir un título profesional, y ¡qué manera de conocernos! Me acogiste con una pasión insospechada, me obsequiaste reconocimientos al más alto índice académico, me exoneraste la matrícula como recompensa por ello… ¿Cómo no amarte, si me recibiste con esa pasión exacerbada que aún hoy me deleita en el recuerdo? 

Luego, bueno lo de siempre, otros amores nos separaron… Llegaron los hijos, crecieron a la par trabajos, viajes y responsabilidades, pero tú, siempre fiel, amándome, esperándome, y yo, el mal amor que te dejaba años, y que volvía de vez en cuando a refugiarse entre tus brazos con la ilusión de que, entonces sí, completaríamos nuestro romance y me llevaría un título tuyo, cual beso de amor, de tus labios siempre expectantes; cual trofeo final para mis brazos anhelantes.

Pero no se ha podido, y no es que te ame menos, eso nunca. Mi amor y mi pasión permanecen intactos, como el primer día hace más de 30 años. La vida, tal parece, a veces es así, se encapricha en que no hagas algo, y uno se va como acostumbrando a eso, al no llegar, al no poder, al desánimo que nos embarga y nos hace dejar de creer… pero al final siempre estás tú, y cada retorno es más hermoso y más glorioso que el anterior, y es ese amor perfecto e irrevocable, esa sensación de que tú y yo nos amamos sin promesas, tú allí, siempre dispuesta a recibirme, a darme más amor, yo aquí, siempre temeroso en cada retorno, siempre dudando de si al final tú eres para mí, o yo para ti: Incertidumbre eterna de nuestro amor marcado por extraños designios. 

No sabes cómo sufro al verte decaída, perdiendo el lustre de tus años jóvenes, abatida entre los problemas de esta edad adulta que te ha tocado vivir… bueno, tampoco yo soy el mismo que, al comienzo de lo nuestro, vociferaba y reclamaba ante tus eventuales desaires: Alguna de esas inconsistencias de la educación a distancia que, ¿sabes?, con el tiempo también he aprendido a amar, a entender con suavidad y tolerancia que tú eres así, y que esa manera de ser tuya, abierta y a distancia, es, sin duda, tu mayor encanto, lo que me mantiene eternamente enamorado, perennemente retornando, totalmente hechizado. 

No sabes cómo me encolerizo cuando escucho hablar mal de ti. Mi amor por ti no soporta las quejas, fundadas o no, que leo o escucho. ¿Pero quiénes se han creído?, bulle mi cerebro acelerado y late mi corazón indignado; ¿Cómo se atreven a criticarte unos recién llegados que no saben nada de ti? Si yo te amo desde hace tanto, y de esta manera tan especial, ¿Quién más que yo tiene derecho a reclamarte algo, luego de haber compartido mi vida contigo, y sin embargo jamás lo hago? 

Y es que mi amor por ti es ya tan suave y delicado, que aún con las tristezas de las pocas materias que me faltan, jamás podría reclamarte algo, guardo mis penas por no terminar de completar nuestro amor, en lo más profundo de mi corazón, casi escondidas, y te sigo amando, sin reparos, aun cuando a veces me embarga el dolor y el sentimiento de derrota contigo… 

Y si yo, que he amado y sufrido tanto a tu lado, contigo mi adorada UNA, ya no te reclamo nada, ¿Cómo puedo aceptar que otro te abochorne con palabras de rabia y rencor? ¡Jamás!. Mi bella dama, tú lo sabes: Cada vez que sea necesario, y aun cuando no lo sea, mis palabras de amor saldrán a defender tu honor… ¡Siempre! 

¿Qué más te digo, amor mío? Que he crecido tanto contigo, que me has enseñado tantas cosas, que mi manera de ser, de pensar, de vivir, ha sido marcada de manera definitoria por ti; que aún cuando no hemos culminado nuestro ciclo me siento grande y profesional por ti, que te amo de esta manera tan especial que sólo tú entiendes: Dolor y amor, pena y satisfacción, ciencia y filosofía… Una relación contradictoria y enormemente enriquecedora, de la que jamás me arrepentiré. 

Espero que te vaya muy bien, que en tus próximos aniversarios logres superar todos los problemas que te aquejan, que nos aquejan; y seguir adelante por muchísimos años más… Yo estaré allí siempre para ti; dentro o fuera, estudiante o egresado, lo que sea, pero siempre amándote sin condiciones…

Te quiero mucho, te quiero siempre: 
Tu eterno enamorado.

Participante. Seudónimo: UNA508

Seudónimo: UNA508
Autor: Nicolasa Martínez
Estudiante - CL Carabobo


Querida Universidad Nacional Abierta: 

Te escribo estas sentidas palabras, en los albores de tu cuadragésimo aniversario, y es que estoy muy feliz por tu existencia, por tu cumpleaños, por ese nuevo logro “la Certificación Profesional Exibed” con el cual nos llenas de orgullo, motivando a los que te queremos a ser mejores para merecerte; y porque esta fiesta tuya también es mía querida amiga, pues para la fecha de esta celebración seré una de tus graduandos y a toda la emoción que siento, súmale el orgullo de poder decir, en adelante y en voz alta que soy UNA de tus egresados. 

La locura de este último semestre por poco no me dejó tiempo para felicitarte debidamente vieja amiga, ya son cuarenta años dando más que solo educación al país; cuando te llamo “vieja amiga” no quiero ser irrespetuosa, es por cariño, ya que nuestra amistad es bastante joven, seis años durante los cuales, de camino por los pasillos del Centro Local Carabobo y una que otra vez por aquellos que rodean al viejo samán; te has ido involucrando en mi vida provocando grandes y buenos cambios. 

Tu madurez, propia de una “cuarentañera” (así es como nos hacemos llamar actualmente las que vivimos en este escalón, el de los cuarenta), ha representado para mí grandes beneficios; y seguro debes preguntarte cómo te encontré, déjame decirte que no fue la casualidad la que me trajo hasta ti, resulta que en un momento de mi vida, de esos en los que te preguntas “si todo lo que has hecho es lo que deseabas” sentí la necesidad de estudiar de nuevo; y tú estabas ahí, esperándome, como a muchos, como a todos los que llegan a cualquiera de tus sedes, de brazos abiertos, sin pretensiones, presiones, ni problemas de costos, tiempo o espacio… 

Como toda buena amiga sabes los pormenores de mi vida, además que me encanta leer y que siempre he sido feliz por mi familia, mis amigos y porque trabajé haciendo lo que más me gusta, enseñar; la edad de mis alumnos nunca fue un problema, tampoco su condición, pero de pie ante tantas bendiciones luego de una conversación con el que fue mi jefe en el Colegio Santa Rosa, en Valencia, me asaltaron algunas dudas, cómo ¿por qué no estudiar educación? o ¿no será mejor, por fin, estudiar una carrera de matemática? 

Fue así como comencé a investigar sobre los contenidos curriculares de las distintas carreras en universidades e institutos a los que tenía acceso, debo decir que tu diseño de la carrera Educación Matemática en la modalidad “a distancia” cautivó mi interés desde el primer momento; había encontrado el espacio perfecto para estudiar, no dejaría mi empleo, ni de atender a mi gente, ten en cuenta que mis padres eran mayores y mis hijos muy jóvenes… 

Así es que no puedo olvidar mis primeros encuentros contigo, je, je, amiga tengo muchas anécdotas, unas muy buenas y otras a las que valdría la pena sacarle provecho; recuerdo a los orientadores cuando comencé el introductorio, creo que el que me asesoró estaba tan emocionado como yo, el profesor Alexander, una excelente persona que desde entonces ha estado siempre pendiente de mi carrera; y a Jim (cursa la Licenciatura en Matemática, 126) la conocí en la charla inicial, ella me explicó la importancia de los planes de curso en ese primer encuentro, así que tú nos juntaste desde un principio; procuraste para mí no solo una compañera de estudios sino también otra buena amiga, ahora parte de mi familia… 

Al convertirme en estudiante regular comencé a frecuentar la biblioteca, donde conocí a Roberto, un muchacho que realmente sabía que libros yo necesitaba leer para entender las materias; en mi área, la de Matemática, conocí al profesor Casella, al profesor Pedro, y fui muy bien recibida por la profesora Jenny, todos gente bella, especial de diferentes maneras, ellos fueron asesores de la mayoría de mis asignaturas; pero igual, en cada una de las otras áreas fui conociendo personas que se convirtieron en aliados de mis intenciones de aprender y graduarme, como las profesoras Mariangela,, Lourdes, Luisa María, la gente de administración, secretarias amables y serviciales como Meurys, entre otros muchos que dejo de nombrar, pero no son menos importantes. Tu espíritu es único amiga, está en cada una de esas personas que sostienen tu nombre, tu visión y misión, con responsabilidad y orgullo día a día.

Durante estos años de pregrado me has convertido en alguien que planifica su tiempo y actividades, más crítica e independiente, y creo que por tu influencia mis hijos también lo son; la dificultad de tus pruebas me hicieron más humilde y el aprendizaje una mejor docente, esa que maneja las necesidades del estudiante presencial, pero conoce las que tiene el estudiante a distancia; la calidad humana de las personas que transitan tus espacios me ayudaron a crecer, pero definitivamente gracias a ti soy una que está consciente que el conocimiento que tenemos siempre será muy poco comparado con todo lo que se puede saber y con lo que se puede lograr haciendo buen uso de él. 

Te debo un abrazo fuerte, lleno de compasión y pesar porque muchas personas de esta gran familia han muerto durante estos años, sé que el trabajo y el orgullo que ellos te prodigaron el luto lo convirtió en un dolor de proporcional tamaño; sé lo que sentiste, porque durante estos años mientras fui estudiante regular, se enfermaron y murieron mis padres, fue muy difícil enfrentar la carga académica durante esos tiempos tan tristes y azarosos; pero reconfortante sentir el apoyo y el cariño de mucha de tu gente en el Centro Local; dejé mi trabajo fijo por esos problemas familiares, pero Dios y tú, colocaron en mi camino las preparadurías de matemática, así descubrí que estudiar a distancia no significa de ninguna manera estar distante de ti, ni del apoyo que brindas a través de esta bella familia, descubrí qué tanto amo esta carrera, educación, descubrí otras de sus formas, y descubrí caminos de ella que desconocía, como la verdadera educación a distancia… 

Te cuento querida amiga que conozco sobre tus problemas institucionales, me he preocupado por ello y pienso que puede ser achaques de la edad o un reflejo de la realidad que vivimos en el país; de todos modos, eres la cara de la gran familia Unista, y las familias que son grandes suelen tener grandes problemas, pero ello no significa que no podamos resolverlos; nosotros, tu gente, apreciamos lo que hemos vivido contigo, te valoramos por lo que nos has dado y por lo mucho que tienes para dar; por mi parte jamás voy a perder mi fe en ti, rezo cada día por tu sanidad y ruego que cada persona que lleve tu insignia, haga lo que sea mejor para todos los que ocupamos tus espacios y para nuestro pueblo, Venezuela, que ahora más que nunca nos necesita unidos y fortalecidos como la gran familia que somos… 

Caramba amiga no quiero dejar de exaltar tus bondades y agradecerte por el apoyo de toda esa gente bella a nivel nacional, gente que trabaja como hormiguita para que puedas funcionar en todo el país, desde el señor que nos recibe en la puerta de cada centro local, los asesores, personas con diferentes cualidades, cada uno presto a guiar de manera tal que este pasaje por tu entorno se vuelva constructivo y la mayoría de las veces gratificante; por la gente de administración, de servicios al estudiante, de logística y evaluación, de control de estudios, coordinación, de la unidad académica y de recursos múltiples, todos los de nivel central, todos los que están siempre ahí, pero no vemos; todos ellos son partícipes de tus logros que ahora también son míos, tus cuarenta años. 

Y te digo, aunque tienes muchos centros locales y unidades de apoyo por todo el país, cuando te nombro, pienso en ti solo como UNA, mi Alma Mater… Podría tenerte leyendo por mucho más tiempo, y aunque ya sabes que también me gusta hablar y escribir, igual me voy a despedir, no sin recordarte que eres joven aun y hermosa por tus características particulares, eres madre de muchos hijos, que como yo, están orgullosos de tu herencia y dispuestos a enaltecer tu legado. Todas las vivencias y sentimientos que hemos compartido harán de nuestra amistad una relación más fuerte y duradera. Inconfundiblemente, de ahora en adelante mucha gente me llamará fulanita “la de la UNA” y yo diré con mucho orgullo: ajá, sí, soy yo…

Con cariño, te desea Feliz Cumpleaños, tu amiga UNA508…

Participante. Seudónimo: Litemático

Seudónimo: Litemático
Autor: Gregory Moreno
Egresado - CL Mérida

Venezuela, 27 de julio de 2017

Estimada UNA: 

Hoy en tu honor decidí evadir por un momento los sobresaltos que imponen las actividades diarias de mi vida para abocarme a reflexionar por unos instantes, recreando en mi mente tu imponente marco referencial como símbolo de inobjetable importancia académica universitaria en nuestra amada Venezuela. En ese trance reflexivo me empeñé al máximo con el afán de hilar palabras que signifiquen, más que una mera felicitación de aniversario; un merecido tributo a esa callada pero tesonera misión que tú, mi entrañable UNA, has venido cumpliendo como templo del saber a lo largo de tus cuarenta años de feliz y productiva existencia. 

Variados pensamientos invadieron mi mente replicando aquellos pasajes y vivencias que experimenté en tus entrañas. Produjeron en mi una mezcla tal de sentimientos que se conjugaron entre nostalgia, alegría, tristeza, razón y pasión. Emociones y cualidades que, en el caso de las dos últimas, desbordan tú esencia y con las cuales has inspirado desde tus inicios como “alma mater a distancia” a todos los que en tus todavía cortos pero muy fructíferos cuarenta años, nos hemos impregnado de ese halo significativo de conocimiento. El mismo que brota de lo más profundo de tu ser para nutrirse al compás del interés y la disposición al éxito de quienes en ti hemos hecho vida estudiantil. 

Ese que al mismo tiempo se fortalece con tu calidez humana; de la que también nos has impregnado -incluyendo a todos los que independientemente de su labor: profesores, empleados y obreros- se han cobijado en ti mí querida UNA para obtener el sustento económico de forma decorosa. Pero también, para ellos convertirse hasta llegar a ser, la expresión sublime de ese algo de lo mucho que en tu seno anidas desde tu nacimiento: El valor de la solidaridad, la sensibilidad, la sociabilidad, entre tantos; en fin, el valor supremo de la vida, porque, consciente eres de que por y para ella naciste, por tanto, con esa impronta han de proseguir quienes son tus fieles servidores, los que hacen actividad estudiantil más o menos permanente en tu claustro y por ende, aquellos que en lo sucesivo sigan emergiendo de ti como profesionales. 

En tu cuadragésimo aniversario, bien vale la pena decirte: Has sido y serás más que UNA casa de estudios. Como ves mi adorada UNA, sobran las razones y motivos para elogiarte fervorosamente en este tu anhelado 40 cumpleaños, que, aunque ya no son quince, cualquiera pudiera catalogar de primaverales, pues, son tantos y tan coloridos los frutos educativos y sociales que has prodigado que, a pesar de los muchos veranos históricos de diversa índole que irremediablemente has tenido que sortear, tu vida y misión institucional han permanecido, sin temor a exagerar, casi intactas, incólumes; tal como si se tratase de cualquier ente que con vida propia y un cúmulo de expectativas por cumplir, siempre has estado presta a remontar tus limitaciones para no rendir un honor superficial al significado numérico de las letras que te identifican: UNA; sino, en pro de irradiar incesantemente un profundo esmero en trascenderte, dejando entrever que por muchas décadas seguirás dispuesta a cumplir cabalmente con la alta función formativa que ostentas: La que te ha hecho brillar con luz propia, seguro estoy, más de cuarenta veces. 

También, esa que te ha permitido mantener un acucioso y permanente ejercicio del deseo de vivir institucionalmente como en una eterna primavera, no precisamente para anclarte en el tiempo y quedarte inmóvil; sino para proyectarte como una universidad que como cualquier homóloga, inspirada en el criterio de universalidad que define tu naturaleza, deseas tener fija en el horizonte la visión inmanente de trascender hacia un futuro promisorio que fecunde en la cristalización de cambios siempre positivos en los diversos órdenes; además del educativo, junto a quienes te vivifican: Estudiantes, profesores, empleados y obreros.

De ahí la importancia del valor que das al hecho de querer mantenerte siempre fresca a pesar de tus años, labrando con ellos experiencia, porque solo así, has ido asimilando nuevos aprendizajes en pro de nuevas metas que serán la pauta y línea de acción de tus egresados. Solo así, el avance y desarrollo personal de tu cosecha humana se dirigirá con paso firme en la dirección deseada: esa tendente a la expresión o búsqueda de la relativa o absoluta verdad bajo la égida de un espíritu académico que, cual radiante antorcha perenne, tú apreciada UNA enarbolas. ¡Que por siempre luzcas intachable bajo el signo de un espíritu flexible! , proclive a tu modernización con visión de progreso -el que remozado- discurra a la par de la inexorabilidad del tiempo ¡Que contagies de tu buena “vibra” a todos quienes te dirijan… a todos los que en tu sempiterna calidez coexistan! Ya son cuarenta años mi adorable UNA. 

Para algunos, son muy pocos; para otros, muchos; pero, en cualquier caso, has sido grandiosa e incansable luchadora en tu honorable quehacer…Será por eso que aún permaneces tan altiva, radiante, activa y vigorosa. Naciste un 27 de septiembre de 1977 para, desde ese momento, comenzar a escribir tu propia historia en letras doradas con tinta indeleble sobre un lienzo destellante de virtudes. No fue para menos ni tampoco en vano tu nacimiento; pues, a partir de aquel histórico día en el que sales a la luz para ser guía y faro de ella a través de la senda del conocimiento, te conviertes en la institución pionera de la educación universitaria a distancia en nuestra tierra Venezuela. 

Con ese velo inmaculado que adornó tu alma con tan deslumbrante coraza, preámbulo a tu entrada triunfal como primera institución en su tipo en nuestro país en aquel momento, comienzas mi apreciada UNA a transitar los caminos educativos signados por el éxito. La primera razón para, junto a tantas, no pasar por alto ni obviar este no menos resonante arribo a tus excelsos 40 años, y en consecuencia, expresarte las más palpitantes palabras de felicitación. Con ello, no solo me regocijo en tu reluciente bondad; sino también siento como propio tu júbilo, motivo por el cual proclamo estas modestas pero sentidas líneas que, con aroma de elevada dedicatoria a tu fulgurante e impecable imagen educativa, se que honran medianamente en tus cuasi dorados años, tus apuestas virtudes como nido del saber y la formación profesional universitaria. 

Convencido estoy que será poco el alcance de estas líneas como medio de justo reconocimiento a tu filantrópica misión. Ha sido tanto lo que nos has dado y tan poco lo que te hemos retribuido. Solo pido a Dios todopoderoso que a ti mi entrañable UNA te siga fortaleciendo para que continúes edificando tan magna obra con esa savia omnipotente por la cual naciste y echaste raíces en Venezuela; creciendo cual árbol que germina desde una pequeña semilla hasta materializarse en múltiples raíces y ramas con vistosas hojas que serán eternamente fuente emblemática de vida. 

Así, de esa forma primorosa retoñaste, admirable UNA. Diciendo presente para quedarte, germinando en toda nuestra geografía en forma de CENTROS LOCALES Y CIAPS. ¡Cuánta generosidad y benevolencia encarnas mí UNA! ¡Sigue inspirando y moldeando mentes y corazones abiertos! Entonces…como no volver a felicitarte…como no insistir en elogiarte para que cumplas muchos más con máximo esplendor…Como no prender y apagar 40 velas en tu nombre…Como no pedir, aunque sea prestada, esa frase de una famosa canción de un destacado cantautor venezolano para entonar musical y ardorosamente en tus 40 “conocerte fue mejor porque tu brillas más que el sol…sin duda alguna…eres UNA en un millón” MI AMADA UNA. 

Mi último (en esta carta), más no mi único deseo es: Que por siempre sigas como en estas tus 4 décadas: “erguida ante la más dura adversidad y fiel a tus principios para que tu esencia e ideales no perezcan, sino que por el contrario se fortalezcan y por los siglos permanezcan”

¡FELICIDADES!

Participante. Seudónimo: Margarita Rondón

Seudónimo: Margarita Rondón
Autor: Cecil Márquez
Estudiante - CL Metropolitano



Caracas, 1 junio 2017 

Alma Mater:
Universidad Nacional Abierta (UNA) 
Madre que forma, custodia y vela por la educación académica profesional de los venezolanos
 Presente.- 

Es un honor dirigirme a usted, para saludarle con todo el respeto y amor que se merece, a su vez, expresarle mi felicitación personal, con ocasión de conmemorarse este próximo 27 septiembre del presente, su 40º Aniversario de creación Institucional. 

Como hija de esta prestigiosa casa de estudio, recibo cobijo, frescura, frondosidad, inmensidad, seguridad y solidez, simbologías que bien representan al árbol “Samán”, quien a lo largo de este tiempo, ha presenciado la siembra y cosecha de sueños UNISTA. 

Agradezco, que en el transcurso de este, mi primer año de estadía en su seno, recibir de usted, un amor materno que no juzga, no invade, no exige saber, ¿Quién soy?, ¿Cuanto tengo?, ¿De dónde vengo?, pero sí se interesa en orientarme, llevarme hacia el conocimiento, el éxito, motivándome a caminar firme, hasta llegar a una de mis metas. 

Son muchas las ocasiones en las que a pesar de la distancia, falta de tiempo, e incluso dificultad económica, usted de igual manera está y seguirá allí para mí. 

Este es el primer aniversario que festejo, junta a toda la familia Unista, por ello me uno al compromiso, gozo, orgullo y dicha, de tener, proteger y conservar las bases de sus cimientos; las mismas que a lo largo de estos cuarenta años, hoy abrazan a todos, sin distinción política, religiosa, social. 

Usted es la Madre que forma, custodia y vela por la educación académica Profesional de los venezolanos.

 Le reitero mi inmensa gratitud a sus fundadores, trabajadores, estudiantes y seguidores, representan un apoyo para el desarrollo de profesionales venezolanos, muy a pesar de que en algunas ocasiones, nuestra imperfección como humanos, nuestras fallas e inconvenientes personales y colectivos, han afectado de manera directa e indirecta su buen funcionamiento y su naturaleza como educación a distancia, sin embargo esos pesares, no me limitan a expresarle mis más profundos sentimientos de consideración y aprecio. 

Tenga la seguridad que reconozco en usted a un amiga, una aliada, que suma voluntades para alcanzar la fuerza cultural que tanto necesitamos en nuestro país. Reciba un cordial saludo, en espera de poder celebrar muchos años más de vida UNISTA. 

Atentamente. 
Firma: Seudónimo: Margarita Rondón

Participante. Seudónimo: Ángeles

Seudónimo: Ángeles
Autor: Dilia Pestana
Estudiante - CL Metropolitano



UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y SU ANIVERSARIO NÚMERO 40 

Quiero empezar en decir que es un gran orgullo celebrar junto con la Universidad que hoy en día estoy estudiando su 40 Aniversario. Siempre había escuchado de una Universidad el cual uno se preparaba a distancia y como muchos otros me animé a entrar, y estoy segura que han atravesado numerosos obstáculos, no ha sido fácil, pero sin duda a sido una hermosa batalla donde he puesto mi mejor esfuerzo y corazón. 

Pienso que para que una universidad tenga éxito y cumpla una trayectoria de 40 años se necesitan 3 cosas que quiero nombrar en estas líneas. 

La primera sería la Excelencia Académica 
Como todos saben en el país se están viviendo momentos difíciles e indiscutiblemente eso repercute también en nuestra Casa de Estudio, pero ello, no es un impedimento para decaer en la excelencia academia y seguir preservando por tantos años como la mejor Universidad a distancia, líder en universidad pública, diversa, flexible y que prevalece la excelencia disciplinaria académica que todos aportan. 

Por todo esto, nuestra Universidad con tanta trayectoria, por tantos desafíos y obstáculos que siempre presenta, siempre está presente con su misión educativa y nunca cambia su esencia y protegiendo la inclusión y el respeto de la diversidad. 

La segunda destaco la Calidad Humana de los profesionales de la Institución 
Quiero dar un reconocimiento a los innumerables profesionales que hoy en día trabajan directa e indirectamente en nuestra Universidad, con todas las limitaciones que tienen y batallando por años, siempre juntos como una hermosa familia. Sé que hay mucha gente que ya tiene más de 30 años de servicio en la Universidad, siempre con esa calidad por ayudar, capacitar y guiándonos para enfrentar los problemas que nos obligan a crecer, y me da una profunda satisfacción que hoy está ingresando a la institución gente que va a preservar la misma calidad y los mismos valores que ustedes han desarrollado. Indiscutiblemente la calidad de su gente es muy importante, es el momento de darlas las gracias a todos: coordinadores, profesores, personal administrativo, de apoyo, obreros, etc. 

De tercera matizo el Esfuerzo Personal de los alumnos 
Muchos de nosotros al ingresar a nuestra Universidad han demandado un doble esfuerzo, atravesando numerosos desafíos tanto para capacitarse profesionalmente y otro para seguir con su vida familiar, teniendo en cuenta en no descuidar su entorno familiar y amigos, e indudablemente los compañeros que en estos 40 años hemos ganado en esta casa de estudio. 

Una Universidad no perdura en el tiempo sin el esfuerzo de sus alumnos en seguir años tras años en la lucha. En este camino ha habido cosas difíciles, penas, alegrías, padecimientos, pero después de todo hay que hacer un balance, y van a ver que son más las cosas positivas que las negativas.

Por último, quiero alzar una copa imaginaria y festejar con agrado y satisfacción 40 años de Aniversario, porque vendrán muchos más, y con la seguridad que sea en una país prospero donde participemos todos en armonía, creando y teniendo paciencia, porque si se puede. 

Seudónimo Ángeles

Participante. Seudónimo: El Tio Tete

Seudónimo: El Tio tete
Autor: Alberto Belandria
Estudiante - CL Metropolitano


TODOS SOMOS U.N.A. 

¡Oh, mi Alma Mater! 
Universidad Nacional Abierta 
cuatro años han pasado 
desde que entre por tus puertas. 

Recuerdo que fue un sábado 
del que estaba sin apuros, 
me dije, hoy es el día 
que ante ella, yo acudo. 

Y es que sabiendo de ti 
ya por tantas referencias, 
yo no aguantaba las ganas 
de hacer acto de presencia. 

Pues era un sueño mío 
por mucho tiempo pendiente, 
que por diversos motivos 
yo no le daba la frente. 

 Y fue desde ese día 
que ha tus filas me sume,
 rebosante de entusiasmo 
que hasta el final mantendré. 

Comencé a dar mis pasos,
poco a poco me integre, 
y mucha horas de estudios
a ti dedicaré. 

Estudiando yo solito 
con la sola compañía, 
de internet y muchos libros, 
de revistas y de guías. 

Presentando una materia 
conocí a una persona,
una Señora cubana 
ue aún tengo en mi memoria. 

Para mí fue un ángel 
un ángel caído del cielo, 
que comenzó a ayudarme 
con sus libros y consejos. 

Que en la unión esta la fuerza 
me ha dejado de enseñanza, 
 más en la modalidad 
de educación a distancia. 

Ese ángel, esa Señora 
con sus estudios terminados, 
en los cuarenta aniversarios 
ella se hubiese graduado. 

Pero hoy está tranquila 
en un lugar descansando, 
y yo con este escrito
le estaré homenajeando. 

Te graduaste Doña Melba 
te graduaste fue de Amiga, 
hoy me quedan tus libros 
que conservo de por vida. 

Yo seguiré estudiando 
para el logro de mis metas,
 también para darle culto 
a esa amistad honesta. 

Al recordar a esta Señora 
te rindo honor a ti, 
porque todos somos UNA 
eso me hace feliz. 

Y este humilde estudiante 
en tu aniversario cuarenta, 
te desea lo mejor 
Universidad Nacional Abierta. 

 EL TIO TETE.

Participante. Seudónimo: Mil Ángeles

Seudónimo: Mil Ángeles
Autor: Milángela Gutiérrez  
Personal académico - CL Mérida

Mérida, julio 2017 

Apreciada Universidad Nacional Abierta Presente Mi muy estimada casa de estudio, de trabajo, de vivencias compartidas! Quiero saludarte en la distancia, de manera especial, por tu aniversario. De igual manera, aprovecho la oportuna ocasión que nos convoca en esta común intención epistolar, desde donde intentaré entreabrir la puerta hacia un escenario en el que se debaten y disputan jerarquía, diversos sentimientos derivados de la convivencia, identidad y desarrollo profesional. Asimismo, te ofrezco en estas líneas un detalle de cumpleaños. 

Antes, te contaré sin complejos que aún presumo de analizarte, intentando desde una visión estructural hacer corresponder cada área, cada elemento. Observo cómo están distribuidas tus acciones que derivan en tu avance y también en tu parálisis y desaciertos, con el propósito de sentirte más cercana y valorarte en diferentes dimensiones desde este pedacito geográfico compartido. Te busco, en documentos y principios; en algunas voces de quienes hablan en tú nombre, que además de sonar fríos e indolentes, adornan su discurso con edulcorantes artificiales, alejados de la realidad. Lo cual me hace la tarea más confusa.

En lo íntimo me conmueven tus historias pasadas, cuando el bullicio y el alborozo invadían tus recintos en busca de las mieles del conocimiento, del orden, directrices, de tu regia modalidad para atenderles según tus principios y estatutos, finalmente, licenciarse en tus predios. Pero más aún, la oportunidad hoy, en medio de este momento histórico que trascurre, de censura, de opropio e irracionalidad, en el cual, la educación ha de ser un baluarte para el desarrollo humano. Tu modalidad se erige como una opción para la formación de profesionales íntegros, el despliegue de ideales nobles que permitan refundar este amado país y, competir con éxito en esa carrera hacia el desarrollo. Hoy en el cenit de tu vida solo falta disposición, inversión y gestión para coronar esos sueños. 

En este breve recorrido, como ya lo he expresado, te me has hecho dispersa, intento en vano encontrarte, confundida entre tus propias normas. Te siento reflejo de esta tierra que a cambio de muy poco me ha dado mucho de lo que soy y, en la que hoy se empeñan en borrar las fronteras entre lo ético y lo grotesco, lo humano e inhumano, la razón y la barbarie. Repaso entre estos avatares mi historia, los momentos otrora compartidos en mi niñez y buenos años de juventud cercana, donde el tiempo solo era un valor físico, los ratos se invertían en charlas, lecturas y tertulias entre amigos y familiares cercanos. Te pienso, en tu henchida juventud; tienes todo para ser la mejor, presencia, geografía, recursos, y sobre todo te sobran talentos. Por eso, yo en mi espléndida madurez, quiero auparte, escudriñar en tus ventajas, en tu sonoridad institucional. 

Quiero brindarte desde esta trinchera, un presente, con mi trabajo, mi proyecto de vida que se conjuga y armoniza con mi desarrollo personal-profesional y desde allí respirar tu academia, los avances y aportes investigativos, tus ganas de dar a quienes te pretenden. 

Quiero pensarte como una suerte de amores contrariados - que por la fuerza del sentimiento, al final salen airosos- cargados de disimulos, de miradas furtivas, esperando la oportunidad y porqué no el azar, para visibilizarse. Quiero regar en ti parte de mis sueños, proyectos comunes, que se convertirán en frutos, representados en nuevos frentes de formación, de formadores, desde la resiliencia, desde tu potencial y recursos, que te hagan sentir merecedora de los mejores deseos, que pugnen por recuperar tu empuje como en los buenos tiempos. Que la labor emprendida sea apetecible a las nuevas generaciones, con opciones innovadoras para formarse e impulsar el desarrollo. Que tu simiente esparcida por esta tierra germine en nuestros más encumbrados picos, que corra libre en las sabanas, que el llano atice con su calor tu carrera, que los tepuyes te llenen de magia para transformarte y el mar azul susurre tu gloria.

 Así, te visualizo, recreando un escenario donde el amor no se adjetiva sino que fluye en todas direcciones y dimensiones, impregnando recintos, tareas, seres humanos que en un solo movimiento sinérgico se inspiran para inspirarte, para elevarte y tú con el alma siempre abierta en la distancia, esperas… 

En ti mis proyectos, con deferencia! 

Mil Angeles

Décimo Lugar. Seudónimo:CARTAUNAMOR

10mo LUGAR

Seudónimo: Cartaunamor
Autor: Eddie Mogollón
Personal académico - CL Portuguesa


40 AÑOS DE UNA MODALIDAD A DISTANCIA

40 años han transcurrido desde tu fundación, pero solo puedo hablarte de los 17 años que tengo a tu lado, conociéndote cada día que pasa un poco más de ti. Cada vez que cumples años, te haces mayor, pero tu experiencia aumenta; como el mejor vino añejado, el sabor que siento por ti, sabe más rico.

Cumples 40 años, y para ti es la edad perfecta, porque sabes que estás consolidada y construida como una torre, con la mejor base que nada puede derribar. A esta edad nadie puede inventarte historias; tu norte no te lo pueden cambiar; sabes bien y no olvidas tu compromiso adquirido en tus primeros años de vida; la misión y visión por donde quieres seguir caminando.

El desafío cada vez es más grande, y en ese reto no estás sola, cuentas conmigo para que sigas cumpliendo años. Hoy son 40 y quien no sabe de tu existencia, eres tan aceptada y reconocida por muchos, tus premios alcanzados así lo demuestran. 

Parece que fue ayer, cuando finalizaba el mes de Septiembre del año 2000, cuando cerraba un ciclo de mi vida, con un final quizás incierto, en lo que todo parecía no tener salida ni rumbo para mí. El día que te conocí, supe que llegabas para quedarte dentro de mí y salvarme con los mejores logros que jamás pensé me darías.

Muchos recuerdos viven aún en mi memoria, esos primeros años en los que nos estábamos conociendo, ahora reconozco que no fue fácil para mi adaptarme a tu manera de ser. Nuestra historia comienza con un pedazo de papel periódico roto en el piso, deteriorado quizás por el clima, donde solo podía leer tu nombre mediante tres letras; una palabra que no entendía que significaba pero que hoy encierra todo para mí. En ese retazo informativo, me invitabas y con la dificultad de lo que ahí se podía leer decidí acércame a ti.

Aunque dudé de este primer encuentro, tuve que decidir rápido poder buscarte; la fecha impresa en aquel viejo papel amarillento, que aun conservo, me decía que eran solo pocas horas las que tenía para conocerte por primera vez. Y como quien se deja llevar y pensando en que Dios sabe escribir derecho en renglones torcidos, contigo me llegó una nueva oportunidad de reconstruir mi vida. Fue un viernes que supe que existías y esa noche no pude dormir, solo pensaba en ti y en como serías, pero Dios que es mi fiel confidente, confirmaba que ese inesperado encuentro era para mi bien. Él me fue colocando instrumentos en el camino, como el dueño del aquel periódico por el cual te contacté, un ángel que ya no está entre nosotros. 

Llegué a tu casa, con la naturalidad de quien tiene miedo y dudas a lo desconocido, no quería sentirme solo en la nueva aventura que contigo iba a emprender y con un familiar decidí apoyarme en este nuevo reto. Desde entonces y hasta hoy muchos días han pasado y puedo decir que mi historia la puedo contar con un antes y un después de que estas en mi vida. 

Sin darme cuenta aquellos días grises y fríos que estaba viviendo, se fueron convirtiendo en cálidos, el sol volvía a brillar; a medida que pasan las semanas, y transcurrían los meses, aquellos momentos de tibiezas y desanimo fueron desapareciendo. 

Hablar de mis primeros meses contigo es recordar, como cuando los novios se empiezan a conocer el carácter y la forma de ser, palabras y frases con las que empezaste a enamorarme: serás autónomo, independiente, no habrá frontera entre nosotros; en fin, tanta ternura junta que hicieron que me prendara a ti en tan solo tres meses que fueron de prueba para mí. Fue tu curso introductorio, una primera etapa de formación en la que conocí como eras y cómo contrastabas con la esencia de lo que soy. Fueron muchas tareas que me propuse aprender, un mirarme por dentro, para permitirme conocerme mejor y reflexionar sobre que competencias tenia a mi favor y las que debía incorporar para poder permanecer y tener estabilidad contigo. 

Como olvidar a mi gran amiga de orientación, con sus gestos de cariño y su disposición de apoyo y todo lo que me enseñó en el proceso de adaptación. Hablar del curso introductorio, es recordar todo el fundamento teórico que permitió que un amor verdadero naciera desde mi interior para proyectarlo a mi exterior. 

Comenzaron los estudios regulares y fueron cuatro años y medio de logros, con sus altos y bajos, pero con la perseverancia y la meta en formarme para ser un gran educador. Mis profesores que me formaron fueron piezas fundamentales de apoyo, con excelentes asesorías y un acompañamiento que me dejaron grandes enseñanzas; hoy soy grandes amigos a quienes siempre les tendré muestras de agradecimiento. 

Rápidamente me identifiqué contigo y durante los dos primeros años todos fluía y mi integración fue total, conocí excelentes compañeros de estudios, confidentes de cada triunfo que íbamos obteniendo en esta etapa de formación. Momentos muy gratificantes llegaron con la coral, el centro de estudiantes, la faceta de diagramador, orador, escritor, preparador hasta que llegó el momento esperado de la graduación. 

Pensando que nuestra historia terminaba, no imaginaba que la vida tenía para los dos otros planes. Hoy puedo decir que llevamos 17 años juntos, que sigues a mi lado, que te llamas Universidad Nacional Abierta, pero te digo UNA, las tres primeras letras que conocí de ti. Fueron pocos meses que estuvimos separados, pero los dos nos necesitábamos y estaba escrito que teníamos que seguir juntos. Así, con mucha más madurez, estaríamos más unidos para seguir caminando, desde otra etapa, como asesor académico para el área de Educación Matemática, carrera donde egresé. 

Son 11 años que me has permitido crecer como profesor, ahora ordinario, gracias a que fui ganador de un concurso de oposición en el año 2014. En este tiempo, he aprendido desde este nuevo rol a amarte más y me has regalado excelentes compañeros de trabajos, que antes eran mis profesores y ahora son mis colegas y grandes amigos.

Eres UNA y única y gracias a ti he podido cosechar hermosas amistades, por ti los estudiantes que he formado me han dado la posibilidad de mejorar la enseñanza con talleres y estrategias que me han fortalecido. A ti UNA, te sigo bendiciendo por tantas gracias que recibo. Sé que seguirás cumpliendo años, los cuales quiero seguir celebrando, porque sé que no tienes límites y en tus proyectos futuros ahí quiero estar. Con el mismo entusiasmo de nuestros primeros días de encuentro, continúo aprendiendo de ti como institución pionera en Educación a distancia y estoy seguro que vendrán nuevas carreras y postgrados. De este modo, cada día renuevo mi promesa de seguir comprometido contigo, para que sigamos innovando y creciendo juntos. 

Eres mi confidente, mi amiga, mi casa y formo parte de ti…. Contigo UNA he aprendido a ser UNO,…. Cumples 40 años como modalidad a distancia y lo digo con orgullo y animo a las nuevas generaciones a que te conozcan y que podamos seguir diciendo con tus venideros cumpleaños... SOMOS UNA….